• Soberbia
• Avaricia
• Glotonería-gula
• Lujuria
• Pereza
• Envidia
• Ira
Casi todos, para no decir todos, leyendo esas 7 palabritas, inmediatamente remiten a los siete pecados capitales de la Divina Comedia del Dante…. ¿ok? OK !.
BUENO, NI ERAN 7 NI ERAN DEL DANTE !!
Hay evidencia de un monje africano (Sipiriano o algo así) que mil años antes de Dante, ya había escrito sobre OCHO pecados capitales… sí, que sorpresa, eran los mismos 7 que conocemos hoy, más: “LA TRISTEZA”.
Otro dato que tal vez no todos conocen, es que –ahora sí-, en el purgatorio (más o menos a la mitad de la obra), Dante nos canta como realmente el nombre de “pecados capitales”, contrario a las creencias populares, no se llaman “capitales” por la magnitud, profundidad o tamaño del pecado en sí, sino que la palabra “capital” viene del latín “capitis”, que signfica “cabeza”, entonces Santo Tomás de Aquino, “descubre” que se llaman “pecados capitales” porque de ellos se pueden derivar muchos otros pecados más “leves”.
Desde el tiempo de Dante (siglo XIV) hasta la fecha, la filosofía-teológica ha estudiado muy a fondo esos conceptos, y mucho se ha tratado de integrar el concepto de “ambición” como otro pecado más.
Hoy la palabra ambición es muy estudiada en esa rama de la ciencia, y resulta que en apariencia hay consenso en que la “AMBICIÓN” por sí misma, no resulta como pecado, es más no solo es normal sino mas bien positiva y de alguna manera necesaria, entendida como “el gusto” y “la necesidad” de tener algo mejor… ojo que cuando digo tener, NO NECESARIAMENTE SIGNIFICA ALGO MATERIAL, pueden ser mil cosas que no se compran con dinero, como por ejemplo: SALUD, PODER, BELLEZA, INTELIGENCIA, etc.
El problema con la ambición es cuando se sale de los rangos del “deber ser” dentro del orden de la ética y la moral, es entonces cuando el ser humano, MOVIDO POR LA AMBICIÓN realiza acciones en contra de la moral y las buenas costumbres para lograrla… ERROR !!!!!!!!!!!!
Hoy tenemos un clarísimo ejemplo en la Asamblea Legislativa, donde el presidente del congreso, probó las mieles del poder y ahora su AMBICIÓN ya no tiene límites, esa ambición “de la mala” lo ha llevado a tomar decisiones en contra de sus mismos principios, ética y moral. AMBICIÓN POR EL PODER !.
En la más clara y evidente prueba de que ya está fuera de su naturaleza, recordamos el PACto que hizo con el PAC y el PLN para que ellos le dieran su voto para llegar a la presidencia a cambio de evidentes pagos políticos (que ya hemos analizado muchas veces).
Hoy vemos al crunchi, sin ningún reparo de cordura y alimentado por ese pecado capital, y en evidente matrimonio con el oficialismo, como se refiere a los diputados de Nueva República, EXACTAMENTE CON LAS MISMAS PALABRAS COMO ACOSTUMBRA CARLITOS A REFERIRSE A ELLOS (y a todos los que se le opongan en su plan).
Yo no sé a ustedes, pero a mí, la ambición por el poder de Eduardo Cruickshank me provoca el octavo pecado capital: LÁSTIMA !!


