El Enemigo Número uno de Nuestro País.

Por: Alex Zúñiga

Bajo la referencia de la situación convulsa que vive Perú podemos apuntar a una clara agenda de la Nueva Izquierda que viene como león, listo para hacer de Latinoamérica su guarida. Esta Nueva Izquierda seduce los intereses de algunos cuya mente está hueca. Instala políticos a la carta en el poder y los manipula como títeres. Esta dinámica viene consumiendo país tras país.

Preocupa ver el hecho de que muchos ciudadanos “se tiran los toros desde la barrera” y aunque hay muchas maneras de ayudar y trabajar por su patria ellos parecen quitar la mirada cuando se les toca el tema.
El campesino ha tenido que dejar la pala y el machete para salir a defender a aquellos que trabajan muy cómodos en sus oficinas, que pena me daría si fuera yo mismo, que pena sentiría al saber que alguien más está defendiendo a mis hijos o a mis padres porque yo no tuve pantalones para levantarme de esa silla. Por suerte no soy yo el que pierde el tiempo en el grupo de WhatsApp con los amigos “hablando papaya” mientras unos cuantos se roban el país, sin señalar tampoco, sin embargo, si digo que cuando alguien quiere ayudar encuentra la manera de hacerlo.

…” El campesino ha tenido que dejar la pala y el machete para salir a defender a aquellos que trabajan muy cómodos en sus oficinas…”

El enemigo número uno no es el presidente, ni los diputados, ni el que se roba una comisión aquí o allá. Tristemente el enemigo número uno de nuestra sociedad es aquel vecino indiferente que ha tomado la actitud de avestruz, el que se justifica mientras tiene la cabeza enterrada.
¿Será que tiene que regresar la carne a los huesos de aquellos en la fosa común a las puertas de San Isidro del General? ¿Será que tienen que revivir los muertos para defender a Costa Rica? Con gusto ellos morirían por segunda vez porque los valientes de esta generación se han ahogado en sus teléfonos celulares y han buscado toda clase de argumentos para no defender lo que las generaciones pasadas ganaron con sangre.

Al país se lo bailaron La Prensa y los políticos


Por suerte no todos son así, hay algunos pocos que están actuando. No todos han preferido la vergüenza. Apelo a aquellos valientes quienes si sufren al ver nuestra hermosa Costa Rica hundirse en el lodo, entre todos la vamos a levantar aun cargando a aquellos que siguen en sus sillas. De esa manera Dios y los difuntos nunca nos reclamarán nada.

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